El Comité del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad durante su XXXII reunión anual en Québec, Canadá, un conjunto de diecisiete cuevas de Asturias, Cantabria y el País Vasco decoradas con significativo arte rupestre.
La propuesta, elegida por España hace dos años, surgió como idea de extender la declaración obtenida por la Cueva de Altamira en 1.985 e incluía catorce cuevas (las cuevas de Tito Bustillo, Llorín, Peña de Cándamo y el Pindal en Asturias; Hornos de la Peña, El Castillo, Chufín, Las Monedas, el Pendo, La Pasiega, Covalanas y La Garma en Cantabria; y Ekain y Santimamiñe en el País Vasco).
Posteriormente, y por sugerencia de la proipia UNESCO, la propuesta e ampliaría con tres cuevas más: las Chimeneas en Cantabria, Altxerri en Euskadi y las cuevas de Covaciella en Asturias.
Hasta ahora, España contaba ya con 40 enclaves declarados Patrimonio de la humanidad: 35 de carácter cultural, tres de carácter natural y dos mixtos. La nueva declaración ampliará el arte rupestre protegido en España y que ya contaba con tres declaraciones anteriores: la Galería de Sílex de la Sierra de Atapuerca, la CCueva de Altamira y las pinturas del Arco Mediterráneo.
Visto en La Vanguardia.
Fotografía: Cueva de Tito Bustillo (Asturias).








